Perforaciones Marcelo

Perforación de pozos tubulares de agua

aguas subterráneas

El agua que se infiltra en el suelo se denomina agua subsuperficial, pero no toda se convierte en agua subterránea. Tres son los hechos fundamentales que tienen relación con esta agua. Primero, que puede ser devuelta a la superficie por fuerzas capilares y evaporada hacia la atmósfera, ahorrándose así gran parte de su recorrido dentro del ciclo hidrológico descrito. Segundo, que puede ser absorbida por las raíces de las plantas que crecen en el suelo, ingresando de nuevo a la atmósfera, a través del proceso de la transpiración. Tercero, que la que se ha infiltrado profundamente en el suelo, puede ser obligada a descender por la fuerza de gravedad hasta que alcance el nivel de la zona de saturación que constituye el depósito de agua subterránea y que abastece de la misma a los pozos.

 

Las aguas de infiltración penetran en el suelo y el subsuelo. Para el estudio de las aguas subterráneas el suelo y el subsuelo no pueden ser separados y constituyen un complejo único. Es preciso conocer que, desde el punto de vista geohidrológico, existen dos grandes tipos de rocas:

 

  1. Las rocas con permeabilidad de intersticios o de pequeña permeabilidad, como las arenas y las gravas.
  2. Las de permeabilidad de fisuras o de gran permeabilidad, donde el tipo predominante es la roca calcárea.
  3. Siendo una formación permeable aquella que además de ser porosa, tiene los poros conectados entre si, por lo que permite que se almacene agua y se desplace a través de ella.

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